El Verdadero Exorcista | Leyendas Urbanas | Misterios Más Allá De Benavides | Las Caras De Velmed | El Caminante De Boisaca | HAARP | EL VERDADERO GRIAL: LA MAGDALENA Y LA SANGRE REAL | ¿Un fantasma en Úbeda? | Noche de brujas | Apocalipsis ecológico: “estamos al borde del precipicio”
 
El Caminante De Boisaca
 
 
Les invito a una investigación en vivo. A seguir paso a paso una de las tramas policiales y misteriosas más fascinantes de cuantas me he encontrado. Estoy seguro de que al empezar a leer estas líneas tendrán muy clara la solución al enigma. "Un pobre chico abandonado" " un niño salvaje"....si, lo que en su día pensamos todos. Pero el expediente X de Boisaca es mucho más complejo. Solo les reto a que vayan profundizando, sumergiéndose en lo que fueron mis pesquisas. Verán como todas las certezas se empiezan a desvanecer y surgen cada vez más enigmas en tono a un suceso sobrecogedor. Eso si, quiero advertirles de que hay documentos policiales que pueden herir la sensibilidad de algunos lectores.

Amigos, les dejo con la increíble historia del Sin Nombre....

5 de mayo de 1988.

Comisaría de Policía Nacional, Santiago de Compostela, 23.00 horas:

La noche, densa y silenciosa, estaba repleta de brumas que rodeaban la pequeña vaguada que las vías del tren producen a su paso por Santiago. El expreso Rías Altas se había puesto en marcha. Atrás quedaba la vieja estación , y el maquinista José Aira Martínez se acomodaba en la cabina de mando, consciente de las más de siete horas que quedaban para llegar a su última parada en Madrid. Era un viaje conocido y repetido hasta la saciedad, por lo que una mueca de suficiencia afloró en el funcionario al darse luz verde para iniciar el trayecto. El sonido de la maquinaria, tan cercano y familiar, no indicaba ni en lo más remoto que aquel iba a ser inolvidable. Según reza en el expediente oficial la eterna rutina de este experimentado conductor saltó hecha añicos al adentrarse en los boscosos parajes de San Lázaro, a unos seis kilómetros de la capital de Galicia.
imagen
El tren rías altas iniciaba su recorrido sin saber lo que le esperaba en el camino...
 
imagen
Portada del extenso informe policial del Caso Boisaca. Cientos de páginas y pesquisas a la espera de una solución
Polémico cadáver

De un viejo sobre Antolín Doval extrajo la necroreseña que la noche de autos fue realizada al cadáver de Boisaca, sabedor de que las huellas dactilares eran la pieza angular para identificar a un joven sin documentos."Mandamos las huellas a toda la región gallega, con resultado negativo, y también se enviaron a la Central de la Policía Científica de Madrid arrojando el mismo resultado negativo", me afirmó Doval mientras desplegaba en la mesa de madera aquellos añejos documentos repletos de indicaciones en rojo y sobre los que no era muy difícil observar los pertinentes sellos de confidencial. Parecía increíble pero oficialmente aquel hombre de aproximadamente veinte años de edad no estaba filiado en ningún documento nacional. Ante estas primeras dificultades las pesquisas policiales fueron más allá ante un caso que comenzaba a ser incómodo. Además, se daba el agravante de que nadie reclamaba aquel cadáver.Las notas de prensa y la publicidad que se le estaba dando al misterioso asunto no arrojaban la más mínima pista sobre el cada vez más célebre "joven de la vía". La fotografía del supuesto suicida fue publicada por medios de comunicación regionales y nacionales. En esta una medida la policía albergó grandes expectativas, pero una vez más el fruto de las investigaciones fueron absolutamente nulos:"En diversas ocasiones se ha participado en programas de televisión nacionales. Como consecuencia de uno de ellos tuvimos cuatro llamadas, procedían de Icod de los Vinos en Tenerife, de Ceuta, del barrio madrileño de Carabanchel , y por último de Filgueira, una aldea cercana a Santiago. Eran personas que decían que podría tratarse de algún familiar desaparecido. Tras realizar un cotejo dactiloscópico con las fichas de estas personas comprobamos, lamentablemente para la identificación y afortunadamente para estas personas, que ninguna de ellas se correspondía", apuntaba el Jefe del Gabinete Técnico.Todos los resultados eran negativos, este joven no se encontraba en el archivo oficial de desaparecidos. Parecía una versión moderna de un "Kaspar Hauser" hispano, un individuo que había surgido de la nada, apareciendo repentinamente en la caja de la vía sin que nadie lo hubiera visto rondando por el lugar.Su inquietante rostro añadía más incógnitas al controvertido asunto. La cabeza era desproporcionadamente voluminosa, poseía dentición completa con algunas piezas afiladas y salientes. Pero el dato que más llamó la atención de los especialistas fueron las orejas; las tenía absolutamente planas, rotadas hacia adelante y sin dibujo alguno en su interior....
Imagen

¿Quién es este indivíduo?
 
 
Al tomar la curva cercana al Puente de Paredes, y según se relata en los centenares de documentos que componen el dossier policial, una silueta surgió de la nada, rompiendo la oscuridad de la noche. Espantado, Aira Martínez hizo sonar las señales acústicas del tren ante la total indiferencia de aquel sujeto que deambulaba agitando los brazos por el interior de la vía, dando la espalda al convoy en una actitud inexplicable. Poco más pudo hacer. Fueron segundos, milésimas, tiempo suficiente para que en la retina de este empleado de RENFE quedara grabada la última mirada de aquel desgraciado, que en el último instante giró la cabeza para observar la máquina que se le echaba encima.El atropello fue inevitable. Aira Martínez detuvo el expreso a unos cien metros y sin dudarlo se encaminó rápidamente hacia la cola del vagón dispuesto a auxiliar al accidentado. Pero esta utópica esperanza se truncó definitivamente al contemplar la dantesca escena que surgía ante sus ojos. En los raíles se encontraban las dos piernas, separadas del tronco por el abdomen y con algunos jirones de ropa. Junto a ellas, el resto del cuerpo con múltiples amputaciones y deformidades.El maquinista no pudo reprimir un inmenso escalofrío al contemplar el rostro del finado. El muchacho había sido seccionado en dos partes, y las facciones de su cara aún permanecían agarrotadas en lo que parecía ser un último y lastimero grito de dolor.
Imagen
En mitad de la vía apareció aquel individuo seccionado con una expresión terrible. ( fotgrafiía de la policía científica de Compostela)
Aira Martínez acumuló el valor necesario para, junto al ayudante Carlos Castro, apartar el cuerpo de la vía férrea y cubrirlo con una vieja manta. Acto seguido telefonearon a Luis Vázquez Graña, Jefe de Estación de Santiago para que informara a la policía del fatídico acontecimiento.Minutos más tarde las sirenas de los coches patrulla iluminaban la zona con sus luces intermitentes. La inspección ocular arrojó los siguientes datos: el fallecido era un varón de aproximadamente 1,65 mts; raza blanca; complexión normal; pelo negro, corto y liso; ojos castaños; orejas muy separadas, rotadas hacia adelante y sin circunvoluciones. Vestía una camisa gris muy azulada; jersey gris con hombreras de skay; pantalón negro; y zapatillas deportivas blancas, estas eran un 43 cuando realmente al pie le correspondía un 39. La vestimenta también era varias tallas mayor.. En los bolsillos del pantalón portaba tres billetes de 5.000 pesetas cuidadosamente doblados, uno de 1000 pesetas y dos monedas de cinco pesetas.La autoridad judicial se desplazó al lugar del accidente y ordenó el levantamiento del cadáver y su ingreso en el Departamento de Medicina Legal del Instituto Anatómico Forense.Todo parecía indicar que se trataba de un caso de suicidio, y una vez realizadas las diligencias pertinentes, el expreso Rías Altas continuó su rumbo hacia Madrid con el maquinista y su ayudante presos de un shock emocional. A duras penas llegaron a destino con el pensamiento puesto en la tremenda escena que


 
Cuando Doval nos mostró algunas de las fotografías del expediente oficial noté como el rostro del compañero Lorenzo Fernández, que me acompañaba en aquella nueva aventura reporteril, se transfiguraba por completo. Y no era para menos. Aquellas imágenes eran crudas de veras, y mostraban a las claras el brutal impacto y estado en el que quedó el individuo. Y es que uno, a pesar de haber trabajado en "lindezas" como las secciones de sucesos de determinada cadena radiofónica madrileña junto al "pura raza" del periodismo de acción que es el bueno del señor Fernández, nunca se acostumbra a esto. Juntos hemos visto, con menos de veinte años, cadáveres recién hallados como el de la tristemente finada Susana Ruiz, que apareció en 1993 en un descampado madrileño, o hemos estado transmitiendo en directo en algunos locales políticos cuando aún no habían sido desalojados ciertos explosivos que habían mandado a tomar viento parte de la edificación. Todas esas locuras periodísticas que hacíamos y, afortunadamente, seguimos haciendo, siempre nos dejan la cara como se le quedó en esta ocasión a Lorenzo. Y es que las fotos del accidente, jamás hasta entonces mostradas al público, eran de lo más realista que habíamos observado jamás. Por eso, y a pesar de las indicaciones constantes del Sr. Doval, decidí hacer fotografías de todo aquel expediente. Oficialmente estaba ultra prohibido el reproducir aquellas imágenes del dossier secreto, pero una "milagrosa" llamada en el teléfono de la habitación contigua me permitió "fusilar" con rapidez aquellos documentos alucinantes que jamás habrían salido de las paredes de aquel cuartel general de la policía científica de otro modo. Cuando cambiaba el carrete en lugar seguro pensaba que Doval y a sus colegas no deberían enfurecerse. Al fin y al cabo era por una buena causa. Y , sobre todo, mis lectores tenían derecho a saber.
imagen
Necroreseña dactiloscópica del" caminante": huellas cotejadas informáticamente en todo el mundo...y que no existen.
Con el material gráfico en nuestro poder, no dudamos en mostrar la imagen del "Cadáver de Boisaca" a prestigiosos psiquiatras y doctores de la ciudad gallega. Su opinión fue unánime: los rasgos faciales y los pabellones auditivos sin marca alguna reflejaban primitivismo y oligofrenia propia de enfermos psíquicos profundos. Una teoría que también fue barajada por la propia Policía Científica, que durante años investigó en colegios de acogida y centros de deficientes mentales de Galicia y en colaboración con las fuerzas de seguridad lusas, de todo el norte portugués. Pero, como todas hasta el momento, había quedado hecha añicos ante la desconcertante realidad que envolvía el caso.

 

alojamiento web gratis
Otros servicios ofrecidos por HispaVista:
Ofertas de Trabajo y Busco pareja
Consigue una página web gratis o un
hosting con Galeón